Esta historia no la envia un usuario Anónimo.
Habia terminado de bañarme, eran cerca de las 12 de la noche. En mi baño hay un espejo pegado a la pared. De pronto vi que tenia un barrito en mi frente, justo entre mis dos ojos, me acerque para observarlo mejor y empece a notar en el espejo que mis ojos se juntaron. Empece a jugar, a concentrarme en la mirada. De pronto se empezo a ver como se nublabla la mitad de mi cara y aparecio la cara de un demonio riendose. Tenia una mirada horrible, veia que hablaba pero no lo escuche. Me retiré y le hice la señal de la cruz y desaparecio.
Esta historia se la e contado a muchos amigos y lo han intentado hacer, pero en cuando se les empieza a nublar el rostro se alejan por temor.
¿Qué les parece esta historia? si tienen algo que contar pueden dejarlo en un comentario y lo pondremos en el blog para que todos puedan leerlo.
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